Prevención en las energías renovables

Durante los últimos años la energía renovable ha ido adquiriendo en nuestra sociedad un considerable peso debido al impulso que ha ido obteniendo por parte de los distintos gobiernos, así como por la necesidad de buscar otros métodos de alimentación, aparte de los tradicionales (como la termoeléctrica nuclear o la termoeléctrica clásica).

De haber sido el primer país del mundo en la implantación de esta energía, esta realidad conllevaría también una gran responsabilidad en cuanto a prevención de riesgos laborales se refiere. Esta, dependiendo de los distintos campos en los que se lleve a  cabo, tiene distintas maneras de aplicación, de estudio o de requerimiento, pero un final único, un final común a todas sus aplicaciones: evitar riesgos, poner en práctica las medidas necesarias, adaptar el trabajo a la persona y, en definitiva, impedir los accidentes en el puesto.

En la implantación de las plantas fotovoltaicas, tanto en España como en el extranjero, estas medidas tienen que llevarse a cabo, de una manera especial si cabe, debido a que su montaje está considerado de alto riesgo, a los singulares emplazamientos de estas plantas y a sus condiciones climáticas.

Acceso a los lugares de trabajo

Hay que tener en cuenta, como  ya se ha referido con anterioridad, los accesos a dichos lugares de trabajo. Por lo general son plantas ubicadas a las afueras de ciudades, con accesos difíciles para los trabajadores. Hay que acondicionarlos como es debido, para la correcta evacuación de los trabajadores en caso de accidente, así como para la entrada y salida de estos a su lugar de trabajo, señalizando  oportunamente el acceso a obra, entradas y salidas o velocidad máxima permitida.

Lo primero que se tiene que contemplar es el gran volumen de trabajadores que en dichas plantas trabajan; por ello, desde la prevención lo primero será llevar a cabo la  coordinación de actividades entre distintas empresas y grupos de trabajadores, así como la delimitación de las áreas de trabajo. En la fase de ejecución del proyecto quedarán delimitadas las reuniones de coordinación, de carácter sumamente importante, entre el promotor, las contratas y las subcontratas, con sus respectivos representantes. En esta coordinación de actividades se establecerán los listados de trabajadores autorizados en obra, entrega de una copia del plan de seguridad elaborado para ese trabajo, las asignaciones de los distintos recursos preventivos por parte de las empresas autorizadas, así como los plazos de ejecución de la obra, comienzo finalización, prórrogas, etc.

Todos los trabajadores han de entrar a trabajar con toda la documentación en regla, revisada y chequeada, poniendo especial atención en la formación, certificado médico y de aptitud, carnet de personal autorizado, EPI, etc.

Base de datos

Otro punto importante a tener en cuenta es la elaboración de una base de datos con la documentación de las máquinas autorizadas para esos trabajos que estará compuesta por:

Matrícula del vehículo.

Conformidad CE.

Ficha técnica del vehículo.

Manual de instrucciones y manejo.

Personas designadas para su manejo (únicamente estas podrán manejar dichas máquinas).

Actividades con más riesgos

Una vez acometido este punto se realizara un estudio de las actividades que más riesgos implican. Siguiendo un orden establecido, las tres actividades con más riesgo en este tipo de construcciones son:

Movimientos de tierras en los cuales, debido a la maquinaria utilizada, pueden existir riesgos de caídas a distinto nivel, atropellos o riesgo por atrapamiento  por parte de los trabajadores.

El izado y montaje de los paneles (atrapamientos o aplastamientos de los trabajadores).

Puesta en funcionamiento de la planta, aplicando el el RD 614/2001 de 8 de junio sobre disposiciones mínimas para la protección de la salud y seguridad de los trabajadores frente al riesgo eléctrico.

Señalización de los lugares de trabajo

La señalización de los lugares de trabajo como casetas, almacenes o aparcamientos, durante las distintas fases de construcción, es de vital importancia, según establece el Real Decreto 485/1997 de 14 de abril sobre disposiciones mínimas en materia de señalización de seguridad y salud en el trabajo, poniendo especial atención en la especificación y aclaración de un criterio técnico para determinar dónde se debe señalizar, independientemente de la naturaleza jurídica del término “lugar de trabajo”. A su vez se incorporará  un listado no exhaustivo de  los  aspectos específicos de señalización, como puede ser el caso de los lugares especiales, de los lugares con equipos de protección individual o la normativa transversal como el transporte de mercancías peligrosas por carretera.

En la duración de las obras se tiene que prestar atención al transcurso de las mismas. No podemos caer en el trabajo monótono y dar por hecho que no se van a producir accidentes al haber acometido bien los puntos anteriores. Un aspecto muy importante a tener en cuenta por parte de los responsables de prevención de la obra para con los trabajadores es el exceso de confianza que en muchas ocasiones estos muestran a la hora de realizar su trabajo, pudiendo conllevar importantes accidentes por no contemplar este detalle.

Durante la ejecución de la obra, el papel del coordinador de seguridad, así como de los recursos preventivos, juegan un papel fundamental para evitar riesgos. Hay que prestar especial atención al final de la obra, a ese tiempo que transcurre entre los últimos montajes y su recepción pues es el tiempo en el que, debido casi siempre a causas ajenas a las obra como estrés, cansancio…, más accidentes laborales se pueden producir.

Por último y para concluir, los responsables de seguridad tienen que estar continuamente formando e informando a los trabajadores de los riesgos que conlleva la labor que desempeñan, realizando pequeñas charlas específicas sobre los trabajos que en ese momento estén haciendo y concienciando de la importancia de una buena prevención en el lugar de trabajo.

Fuente: www.seguridad-laboral.es

Fuente: Prevencionar.com.co